Taficeños

TAFÍ VIEJO

“El lugar se lleva dentro del corazón sin importar el Contexto”
En la primera entrega del segmento "Taficeños", Franco La Pena te comenta sobre la vida de Silvina Assaff, que vive en España

MIéRCOLES 09 DE DICIEMBRE DE 2020 · 14:15 HS

Franco La Pena

Loca, Musa e Inquieta. Es un poco de aquí y también de allá. Es del viento y de sus decisiones. Es de tomar su propia vida y llevarla consigo para experimentar y crecer. Para encontrarse y reinventarse. Una, dos y tres veces. Diez veces y las que sean necesarias.

Silvina Assaff, la “turca”. 35 años y un par vividos en la capital española donde piensa quedarse. Hija del legendario Hugo Assaff y Araceli Trujillo, es la menor de 6 hermanos: Hugo y Marcelo (en Santa Cruz de la Sierra), Julia, Marisa y Marina.

Tiene 19 sobrinos y algunos sobrinos nieto. “Ya perdí la cuenta, hay algunos que todavía no los conozco”, admite entre risas.

Esta hincha “del San Martín” y del “Gigante” taficeño, confiesa tener un conflicto con el vocabulario. “Se distorsionó un poquito mi acento tucumano, pero también uso términos patagónicos. Lo único que se mantiene es la pronunciación de la R. Me sale así”, agrega casi de inmediato.

Sentada en un bar y con Vermouth en mano (“en Tafì le diríamos Martini Seco”, me aclara), nos cuenta su historia.

¿Cuándo te fuiste de Tafí y qué te motivó a irte? ¿Saliste sola?

Me recibí en 2013 (Escribana y Procuradora) y al año siguiente decidí irme a Puerto Madryn (Chubut), ciudad que conocía de vacaciones pasadas y con la cual quedé encantada porque tiene una magia especial.

Lo único que me ataba a Tafí era mi carrera, siempre quise marcharme. Se dio la oportunidad y me fui al lugar que me cautivó de un primer momento. En ese momento estaba en pareja y mi novio me acompañó.

¿Porqué al sur? ¿Cuánto tiempo estuviste en Madryn? ¿Cómo es la vida ahí?

Estuve 5 años en Madryn y la vida es hermosa por toda la belleza que tiene. Desde el lugar hasta la gente.

El patagónico es muy diferente al norteño y quizás sea por el clima. Son un poco cerrados en el trato, pero buena gente. Gracias a Dios me hice de un grupo bárbaro de amigos a quienes extraño muchísimo.

La vida en Madryn es buena y tranquila porque lo tiene todo. Su playa y hasta su frío es bonito. Ni hablar de las ballenas que aparecen en invierno y hasta Diciembre. Entre Septiembre y Noviembre son los meses donde más ejemplares llegan a la zona. Es un espectáculo maravilloso, único.

¿Cuándo y cómo uno decide salir del país?

En 2018 me fui de paseo por Europa y conocí Malta, Italia, Portugal y España, enamorándome de Madrid. Entonces me dije, ¿por qué no venirme? Y fue en ese mismo momento en que lo decidí.

Estaba muy bien en Puerto Madryn (mi lugar en el mundo), pero quería probar y vivir otras cosas. Algo nuevo en otro lugar. Tomé la decisión de viajar y comenzar una nueva vida. Y aquí estoy muy feliz.

¿Por qué decidiste quedarte en Madrid?

Porque tiene algo. Su noche, salir de “tapeo”, la gente. Es lo más “español” de España. Tiene un no sé qué. Me pasó igual que en Madryn y creo tiene que ver con la conexión desde dentro con el lugar en el que estás, su variedad y lo que te aporta al tener todo en un mismo sitio. A Madrid le falta el mar, pero no deja de ser precioso.

¿Es fácil arrancar una y otra vez de cero en un lugar distinto y lejos de los afectos? Con el miedo lógico de lo desconocido.

No es fácil. Y menos en lugares distintos. Porque vos podés arrancar una y otra vez de cero, en un mismo lugar, teniendo tus afectos. Y conociendo el sitio donde estás te ayuda mucho más. Pero también tiene que ver con reinventarse una y otra vez y es increíble lo que te hace crecer como persona y lo que podés aportar como persona a otros teniendo ese tipo de experiencia.

Tuve muchas caídas al extrañar y también pasé por el dolor de llorar en soledad necesitando estar en Tafí Viejo con mi gente. Pero al final es lo que te hace crecer y te fortalece, dándote el plus de valorar lo que tenés.

¿Es importante buscar tu futuro en otro país con dinero en el bolsillo?

Si, por supuesto. Y es conveniente ahorrar hasta tanto consigas un laburo que te permita avanzar. Realmente no se necesita mucho para vivir, pero Madrid y Barcelona, en cuanto a los alquileres, son ciudades caras. Andalucía, por ejemplo, es mucho más barata. Pero hay muy poco laburo.

Creo que con 2000 euros podés tirar si te pones rápidamente en búsqueda de trabajo, al menos alquilar una habitación entre 350 y 400 euros. Y para comer mínimo un mes. En mi caso me vine con euros porque tiene mucha más fuerza que el dólar y porque ya sabía que el cambio no le favorece al argentino.

Hay que estar preparado firmemente desde el bolsillo para venirse con una base y no angustiarse. Pero también en cuanto a lo emocional. Tuve la suerte de conseguir todo muy rápido y me jugó a favor tener la Ciudadanía Española y mi DNI español. Ya tenía mi Pasaporte de la Unión Europea, de manera que podía instalarme donde yo quisiera. Eso ayuda muchísimo porque si vos te venís con esos Documentos a radicarte en Europa se te abren las puertas y aparecen las oportunidades. Distinto es al argentino que viene con dinero, pero sin los papeles y sólo con su DNI, porque va a tener muchas complicaciones a la hora de alquilar o buscar empleo.

Tirarse a la pileta tiene su pro y también la contra. Puede que tenga algo de agua y no sientas el golpe, aunque, si está vacía y lejos de tu hogar, no siempre vas a poder reponerte. Por eso digo que uno debe ser muy fuerte de la cabeza ante esos avatares.

Personalmente soy kamikaze y en Madryn tenía un buen pasar. Por ello la verdad es que ahorré lo que pude y admito ser muy gastadora, las alcancías no son lo mío.

¿Qué haces en Madrid? ¿Qué diferencias y similitudes hay con Tafí Viejo?

En Madrid trabajo como Gestora Hipotecaria en el Banco ING. Tuve que estudiar la Ley Hipotecaria española y acreditarme ante el Banco España para cumplir mi labor.

Las diferencias son muchas, todas. Madrid es como Bs.As, muy parecidos y desde ahí ya te marca todo el resto. Similitud tampoco le encuentro porque Tafí Viejo es único e irrepetible.

¿Tuviste alguna mala experiencia que te haya llevado a pensar en volver a la Argentina?

Si, me pasó algo feo y que nunca había vivido, pero gracias a Dios pude salir airosa.

Aquí, y en toda Europa, se acostumbra a alquilar habitaciones porque el costo de los pisos (departamentos) es muy alto. Y uno termina compartiendo con otra persona.

Al principio estaba todo bien, pero luego tuve un problema con un tipo, pareja de la chica a la cual le alquilaba la habitación. No fue nada grave afortunadamente. El típico galancito que se te lanza y vos podés manejarlo y rechazarlo sutilmente.  Pero, lógico, inmediatamente me fui a buscar otro lugar para estar tranquila.

También en Barcelona me pasaron algunas cosas con las amistades de mis amigos. Algunos no andaban en cosas buenas y por ello tuve que volver a Madrid. Me gustaba la ciudad porque tuve muchas oportunidades como Escribana, pero mi intención siempre fue la de radicarme en Madrid.

A pesar de lo vivido, que si te hace pensar en retroceder, terminé dándome cuenta de que todo forma parte de la vida y que puede pasarte en cualquier lugar del mundo. Lo positivo es que siempre estuve rodeada de gente buena que me ayudó y permitió que me fortaleciera aún más.

Por eso digo que nunca, a pesar de la distancia, debemos perder los lazos con nuestros amigos de toda la vida y la familia. Viajar te abre la cabeza y uno termina por avivarse, te das cuenta donde sí y donde no. Con quienes sí y a quienes dejar atrás.

A esto lo aprendí ahora, de grande. A lo mejor, si me hubiese tropezado así tiempo atrás, otra sería la historia. Pero bueno, soy impulsiva y no me arrepiento de mirar atrás.

¿Qué se extraña?

La comida no porque la hago en casa. Empanadas, por ejemplo. Y mate tomo mucho.

Si se extraña lo nuestro, la identidad propia. Las costumbres y reglas. Nos parecemos culturalmente hablando, pero se extraña el calor de uno. Vos podés lograr llevar tus costumbres y raíces donde estás, pero si es compartido es mejor. No hay como lo de uno.

¿Cada cuánto volvés?

No voy hace 2 años. Quiero ir en Enero para ver a mis padres y luego visitar Madryn para reencontrarme con mi vida que ya la tenía montada allí.

¿Qué cosas de Tafí Viejo le contas a los europeos? ¿Conocen algo de aquí?

Les hablo de mi adolescencia, salidas con amigos y mucho de la familia. También de las comidas. Les cuento de mi hogar y sus reuniones. Del Festival Nacional del Limón y los Ferrocarriles. Obvio que les dije quién es mi papá, un orgullo.

Mucho no conocen, por eso siempre que puedo les comento del lugar del que vengo.

¿Qué cosas te sorprendieron de España?

Todo. Y me sigue sorprendiendo día a día. Las cosas mínimas están resueltas aquí, entonces vos podés vivir bien sin necesitar tanto. Son muy prácticos para resolver todo. Muy directos.

En las fallas y falencias propias, aquí todo está solucionado. No se complican para nada. Lógico, aquí hay otros medios y están dadas las condiciones para que eso ocurra. Al principio, por como somos los argentinos, me pasó de volverme loca con lo mínimo. Pero uno terminó aprendiendo.

De todos modos, debo agregar que España no es Alemania, Noruega, Francia o Inglaterra. España e Italia son lo más parecido a nosotros hablando de un todo. Es muy familiar y el idioma te ayuda. Lo mismo con algunas costumbres.

Salvo la economía, donde aquí tenemos una estabilidad que no existe en Argentina, España no es un país del primer mundo. Al menos aquí en Europa. Porque uno llega con altas expectativas y estando aquí uno aprende a dejar la vara en la altura que le conviene porque España no es como los otros países. Junto a Italia son las más golpeadas del continente.

¿Cómo pasaste el tiempo de pandemia?

Fui una afortunada porque pude viajar, con todas las medidas. Lo pasé bastante bien, pero con la preocupación lógica de saber como estaba la situación en Argentina con mi familia.

Soy muy inquieta. Por eso, a pesar de la pandemia, visité muchos lugares de España para seguir conociendo. A nivel país la pasamos muy mal porque España fue muy castigada por la muerte de mucha gente. Realmente fue muy duro y todavía nos estamos recuperando.

Ahora estoy teletrabajando y me habitué a estar en casa donde tengo todas las comodidades.

¿Volverías a Tafí para terminar tu vida?

A Tafí Viejo no. Pero si a Puerto Madryn porque allí me adoptaron desde un primer momento. Ahí decimos “NyC”, nacido y criado.

Tafí es mi infancia, mi juventud. Mis padres y mis amigos. Mi familia. Pero mi vida personal y profesional tiene que ver con Madryn y luego España. Si tengo que pensar en un futuro con hijos, quisiera sea aquí en Madrid. Y pasa por la estabilidad y tranquilidad con la cual vivo, cosa que no es muy común en Argentina. Claro que me gustaría llevar a mis hijos a conocer Tafí y Madryn (para mí, el mejor lugar del país para vivir).

Mis hermanas son muy de Tafí y está bien. Yo sólo volvería para visitar a mis padres

¿Qué le dirías al taficeño que está pensando en salir a buscar su vida en Europa? ¿Cuál sería tu consejo?

Que no dude y que lo haga. Te abre mucho la cabeza y el espíritu. Que no se quede con las ganas. El sólo hecho de salir e irte a la Patagonia, por ejemplo, ya es conocer mundo. Hay que salir del pueblo, que viajen y conozcan el país de punta a punta porque tenemos de todo. Mal distribuido, pero tenemos de todo. Luego de eso, buscar nuevas experiencias fuera.

Además, el lugar se lleva dentro del corazón sin importar el contexto. Taficeños somos siempre y lo llevamos en el alma.

Es muy lindo vivir fuera. Te hace crecer como persona, pero siempre y donde vayas, tu lugar lo vas a llevar dentro. Lo otro no tiene nada que ver. Aguante Tafí Viejo ¡!!

¿Y a tu familia?

Es muy importante en cada paso que doy, principalmente mis viejos. Los extraño mucho. A todos por igual. Los amo y son los responsables de hacerme volver siempre a Tafí porque ellos mismos son Tafí Viejo. Se que mi mamá es muy famosa por el volumen de la música en su auto, ojalá siga así para alegrarle la vida a todo el mundo.